Los Laberintos De Jules, Jose Carlos Martín

Los Laberintos De Jules, Jose Carlos Martín

Sinopsis:

Los Laberintos, el concurso más salvaje de la historia de la televisión, celebra su cuarta edición. La carnicera prueba, en la que morirán miles de personas, continúa adelante sin que haya aparecido todavía un ganador que haya podido conseguir el premio más deseado: ser el sucesor del misterioso Jules Van Ethelred, el dueño absoluto de los medios de comunicación del planeta.
Contexto:
El autor imaginó un mundo futuro con una gran crisis económica y social que la realidad actual  parece haber alcanzado mucho antes del tiempo previsto. Imaginó un mundo en el que la desesperación y el grado de manipulación total de los medios de comunicación permitió un concurso cuyo grado de crueldad superaba con creces todo lo anteriormente conocido. De forma paralela, se nos muestra como los responsables del concurso despliegan sus tableros de ajedrez y mueven sus fichas en su pugna por obtener el poder en un mundo en el que los demonios hace tiempo que sustituyeron a los hombres.
Si quieres adentrarte en los oscuros corredores del libro LOS LABERINTOS DE JULES puedes descargarlo desde aquí:

Los Laberintos de Jules

Cabaret Aberrante homenajea al escritor apocalíptico Jose Carlos Martín y sus “Laberintos de Jules”.

Los laberintos de Jules

La danza fue divertida entre oscuras consignas, coros de depravación sin sentido aparente / Carne cruda en las uñas / Tragas a la fuerza el ácido  corrosivo abrasándote desde dentro / Nuestra ira se incrementa deglutiendo pulmones extraídos brutalmente / Yo seré tus manos en la nueva era, yo seré tus ojos frente a la ceguera / Nuestros cuerpos sudorosos adoptaron fuerza sobrehumana / Unidos en la penumbra tus ojos brillan, somos sus hijos bastardos buscando carne humana / Selectos calígulas y vulgares meretrices, una raza de muerte con estructura piramidal / Tu cuerpo se deshace en un líquido pestilente / Me sirvo el brebaje en una copa como un cáliz / Yo seré tus manos en la nueva era, yo seré tus ojos frente a la ceguera / Siento el fulgor del licor mezclado con la sangre agria.